Un grave episodio de contaminación en el río Yuracyacu, en el distrito de Pariahuanca (Huancayo), ha provocado la muerte de más de 2 millones de truchas y dejado en pérdidas a por lo menos cinco piscigranjas de la zona, generando alarma entre comuneros y productores acuícolas.
El impacto no solo es ambiental, sino también económico para las familias que dependen de la crianza de truchas, actividad clave en esta parte de la región Junín. Ante la magnitud del daño, dirigentes de Pariahuanca llegaron a Huancayo para denunciar lo ocurrido ante el Gobierno Regional de Junín y la municipalidad provincial, exigiendo una intervención inmediata y sanciones a los responsables.
ANA INICIA MONITOREO DE CALIDAD DEL AGUA
Frente a la emergencia, la Autoridad Nacional del Agua (ANA), a través de la Administración Local de Agua Mantaro, desplegó un equipo técnico en la Comunidad Campesina de Cabracancha para realizar el monitoreo de la calidad del agua del río Yuracyacu.
Los especialistas vienen efectuando recorridos aguas arriba y abajo, además de inspecciones en sectores cercanos a las piscigranjas afectadas, con el objetivo de recoger información que permita determinar las causas de la contaminación.
Estas acciones se realizan en coordinación con autoridades comunales y representantes de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Junín, en un esfuerzo conjunto para asegurar un proceso técnico respaldado.
Las muestras recolectadas serán analizadas en un laboratorio acreditado por el Instituto Nacional de Calidad (INACAL), donde se evaluarán parámetros físicos y químicos del agua. Los resultados serán clave para definir responsabilidades y las medidas a adoptar.
PIDEN ACCIONES CONCRETAS
Los pobladores advierten que este tipo de hechos no solo afecta la producción local, sino también pone en riesgo la salud ambiental del ecosistema y de las comunidades cercanas. Por ello, demandan celeridad en las investigaciones y acciones concretas que eviten que una situación similar vuelva a repetirse.
Mientras tanto, el caso continúa bajo evaluación técnica y ambiental, a la espera de los resultados oficiales que permitan esclarecer el origen de la contaminación en el río Yuracyacu.










