En medio de la consternación nacional por la masacre de 13 trabajadores en la mina La Poderosa, en Pataz (La Libertad), la familia Ñaupari Salva, oriunda del distrito de Paca, provincia de Jauja, identificó a su hijo, Juan Ñaupari Salva (25), entre las víctimas.
Juan, exmiembro del Ejército Peruano, había decidido emprender un nuevo rumbo en el norte del país, buscando un futuro mejor. Lamentablemente, fue una de las víctimas de este trágico suceso.
Los padres de Juan, Sabino Ñaupari Lino y Soledad Salva Díaz, junto a otros familiares, viajaron hasta la morgue de Trujillo para identificar y recibir los restos mortales de su ser querido. Actualmente, los restos de Juan son velados en su domicilio en Lima, donde también será sepultado.
El alcalde del distrito de Paca, Edwin Ureta Aquino, expresó sus condolencias a los deudos y extendió su apoyo en estos momentos difíciles.
Este trágico suceso ha puesto en evidencia la creciente crisis de seguridad en la región de Pataz, donde la minería ilegal y las organizaciones criminales han generado un clima de violencia e inseguridad. A pesar de las medidas tomadas por el gobierno, como la declaración del estado de emergencia y la presencia de fuerzas del orden, los ataques continúan, afectando a trabajadores y comunidades enteras.
La familia Ñaupari Salva, al igual que muchas otras, exige justicia y acciones concretas por parte de las autoridades para garantizar la seguridad en las zonas mineras y evitar que tragedias como esta se repitan.










