El dirigente de la comunidad Yanesha, Javier Jaime Abel Cruz, enfrenta una investigación por el presunto delito contra la administración de justicia, luego de que la Policía Nacional descubriera inconsistencias en la denuncia de su supuesto secuestro. Todo apunta a que habría fingido su propia desaparición para exigir dinero a su familia y comunidad, bajo la excusa de que su vida corría peligro, mientras en realidad se encontraba desorientado en Huancayo.
El caso se reportó la noche del viernes 30 de mayo, cuando la secretaria de Cruz acudió al Departamento de Investigación Criminal (Depincri) en Huancayo y al Ministerio Público para denunciar que el dirigente había sido secuestrado. La alerta se dio tras recibir un mensaje proveniente del propio número de Javier Cruz, en el cual advertía que sería asesinado si no se depositaban 50 mil soles en cuentas del BCP o del Banco de la Nación a su nombre.
La Policía activó de inmediato su protocolo de respuesta ante secuestros, movilizando a la unidad especializada de Chanchamayo, junto a recursos operativos y tecnológicos. Sin embargo, el desarrollo de las investigaciones reveló pronto que el caso no era lo que parecía.
A la 1:00 a.m. del sábado 31, la geolocalización del celular de Cruz indicaba que se encontraba en Alto Yurinaki. En el lugar, los agentes hallaron una motocicleta con la llave puesta y una corona distintiva que el dirigente solía usar. Con el apoyo de efectivos adicionales y perros rastreadores, se continuó con la búsqueda.
Más tarde, alrededor de las 10:00 a.m., la ubicación del teléfono apuntaba a la Cooperativa Santa Isabel en Huancayo. Pese a esto, el dirigente volvió a comunicarse con su secretaria asegurando que se hallaba en Cerro de Pasco, y pidió esta vez 30 mil soles. Para reforzar su versión, envió una imagen de un paisaje con árboles, presuntamente para despistar a las autoridades. No obstante, la señal de su teléfono seguía marcando la misma ubicación en Huancayo.
El domingo, Cruz envió otra fotografía, esta vez de sí mismo, acompañada por un mensaje alarmante: “Mañana en las primeras horas, si no hay ningún depósito, aquí se quedará tu esposito, pero no como está, sino morirá lentamente”. Según las autoridades, la imagen habría sido tomada en la conocida zona de Torre Torre.
Finalmente, fue personal de Serenazgo quien lo encontró deambulando desorientado en el centro de Huancayo, muy cerca de una sede del BCP. En su declaración, Cruz sostuvo que había sido secuestrado y llevado hasta Huánuco, de donde habría logrado escapar recién en la madrugada del lunes 2 de junio.
Pese a su versión, nunca reconoció haber fingido el secuestro ni explicó por qué los depósitos solicitados debían hacerse a su propia cuenta bancaria. La Fiscalía y la Policía continúan con las indagaciones para esclarecer los hechos y determinar si se trató de un intento de extorsión disfrazado de secuestro.










