La violencia ha vuelto a teñir de sangre las calles del centro de Huancayo. Esta vez, la víctima fue el joven músico folclórico José Jeremías Leiva, conocido como ‘Burrito’, quien permanece en estado crítico tras un brutal ataque ocurrido la noche del lunes 17 de junio. Mientras su salud pende de un hilo en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Carrión, las acusaciones y desmentidos se cruzan como cuchillos entre comerciantes ambulantes.
En el centro de la tormenta está Rita Carpio Quispe, histórica dirigente de ambulantes en la ciudad, a quien la familia del músico señala como presunta instigadora del ataque. Su hija, Sthefany Ccuno, también es mencionada en la denuncia pública realizada por Silvia Leiva, madre del joven.
Según Silvia Leiva, el episodio violento que casi le arrebata a su hijo tiene raíces más profundas: una vieja disputa por el control de espacios públicos en la avenida Ferrocarril. La mujer, que también trabaja como ambulante, afirma que tanto ella como su hijo eran acosados desde hace días por personas vinculadas a Carpio. “Me escribió preocupado, me dijo: ‘Mamá, la señora Rita está acá’. Lo estaban siguiendo”, relató.
La tensión habría escalado desde una gresca previa entre Silvia y Sthefany, ocurrida en plena vía pública. Desde entonces, la confrontación pasó del cruce de insultos al horror de una emboscada, según la familia Leiva.
A través de las redes sociales, Rita Carpio rechazó tajantemente todas las acusaciones. Negó haber participado o instigado la agresión y calificó como “calumnias” las declaraciones de la madre del músico. “Tomaré acciones legales. Yo también he sido víctima de agresiones y falsas denuncias”, sostuvo.
Carpio considera que detrás de todo esto hay un intento de apartarla del jirón Ica, donde labora desde hace años. “Quieren desaparecerme de ahí. Esa señora [Silvia] inventa todo. Me atacó con un fierro y tuvimos que ir a la comisaría”, denunció.
Su hija, Sthefany, también rechazó cualquier implicancia en el ataque. Si bien reconoce que existen conflictos pasados con Silvia Leiva, afirma que su familia siempre ha optado por la vía legal. Incluso aseguró que ha sido víctima de violencia por parte de allegados de la denunciante. “Su yerno y su cuñado me han atacado. Uno de ellos está preso. Los delincuentes son ellos, no nosotros”, dijo.
En medio del cruce de versiones, Sthefany Ccuno también reveló haber recibido amenazas a través de Facebook. Según dijo, un usuario anónimo le advirtió que atentarían contra su hija. La denuncia ya ha sido presentada ante la Policía Nacional.
El drama que rodea a la familia Leiva y a las comerciantes involucradas saca a la luz un problema estructural que Huancayo arrastra desde hace años: el desorden en el comercio ambulatorio. La lucha por el espacio público, la falta de fiscalización sostenida y la ausencia de soluciones integrales continúan siendo caldo de cultivo para conflictos cada vez más peligrosos.
Por ahora, la prioridad para la familia Leiva es la vida de José Jeremías. El caso ha sido puesto en manos del Ministerio Público, pero en las calles de Huancayo, la sensación de impunidad sigue tan viva como la tensión entre comerciantes.










