Una obra de casi cinco millones de soles, ejecutada por administración directa en la sede del Gobierno Regional de Junín, hoy está paralizada, sin una fecha clara de reanudación y bajo serias observaciones por presuntas irregularidades técnicas y administrativas.
Se trata del proyecto de remodelación de la Oficina de Abastecimiento y Servicios Auxiliares (OASA), cuya ejecución ha sido fiscalizada por la consejera regional Kelly Flores. Según el Informe de Fiscalización N.º 008-2025-GRJ/F/CR, esta obra, iniciada en marzo del 2024, ha sufrido al menos cuatro paralizaciones. El avance físico apenas alcanza el 59.57 %.
Las causas: desde demoras en contrataciones y falta de liberación de áreas hasta cambios de alcance sin sustento técnico. Lo que comenzó como una habilitación puntual terminó convirtiéndose —sin justificación oficial— en una intervención integral de toda la sede.
“Esta remodelación no tiene una justificación técnica clara. No es una prioridad para la región, donde hay sectores críticos como salud y educación que siguen desatendidos”, declaró Flores en entrevista.
Además, señaló que se han hecho modificaciones al proyecto sin autorización formal ni registro adecuado, generando sobrecostos y riesgos en la ejecución. Entre las principales observaciones se encuentran ampliaciones de plazos no registradas, ejecución de trabajos sin supervisión, cables expuestos, mobiliario en mal estado y hasta riesgos eléctricos detectados durante las visitas.
A esto se suma un hecho que agrava la situación: mientras la obra está paralizada, el Gobierno Regional sigue alquilando locales externos para suplir las funciones de OASA, generando un gasto adicional que tampoco fue previsto en el expediente técnico.
Uno de los casos más cuestionados es la instalación de butacas para el auditorio, que duplicó el presupuesto inicialmente aprobado sin haber sido considerado como adicional ni debidamente sustentado.
“Se ha vulnerado el propósito inicial del proyecto, incluyendo nuevas áreas y componentes sin explicación. Toda esta información será derivada a la Contraloría y a los órganos de control correspondientes”, advirtió la consejera regional.
Con este nuevo caso, la gestión de obras por administración directa en Junín vuelve a estar en entredicho. Mientras tanto, el presupuesto sigue consumiéndose y los resultados siguen sin aparecer.










