En medio de aplausos y críticas divididas, la actriz y comediante Dayanita fue condecorada este viernes en la plaza Bolívar del Congreso de la República. La distinción, impulsada por el congresista Waldemar Cerrón (Perú Libre), resaltó su trayectoria artística y su presencia como representante de la comunidad LGTBIQ+ en la televisión peruana.
La ceremonia, que pretendía poner en valor su “impacto positivo en el arte y la cultura”, terminó envuelta en cuestionamientos por los recientes escándalos mediáticos que la vinculan con la difusión de contenido para adultos. Un reportaje de Magaly TV, la Firme reveló presuntos cobros de hasta 800 soles por supuestos encuentros íntimos, versión que ella no ha desmentido de forma directa, lo que avivó la polémica.
Pese a la controversia, Dayanita se mostró emocionada y agradeció públicamente a Dios, a su padre fallecido y a quienes la respaldan: “A pesar de quienes quieran destruirme, seguiré trabajando”, dijo, luciendo la medalla y el diploma otorgados.
El homenaje reabrió el debate sobre los criterios del Parlamento para elegir a sus condecorados, especialmente cuando se trata de figuras que, más allá de su popularidad, enfrentan denuncias o controversias públicas. Mientras tanto, en redes sociales, la discusión sigue encendida: ¿es este el tipo de reconocimientos que necesita el Congreso entregar?










