La Municipalidad Distrital de El Tambo volvió a colocarse en el centro de la controversia tras la prolongada protesta del empresario Fredy Coarita Coarita, quien decidió encadenarse y realizar una huelga de hambre por más de una semana para exigir el pago de una deuda pendiente desde octubre de 2024.
El caso se refiere a la adquisición de instrumentos musicales valorizados en S/ 793,500, que fueron distribuidos a 44 instituciones educativas del distrito en actos oficiales y con registro público en fotos y videos. Sin embargo, a pesar de haber recibido y utilizado los equipos, la comuna anuló la licitación a inicios de este año, argumentando observaciones en el proceso, pero nunca devolvió ni pagó lo entregado.
Según la Contraloría General, la municipalidad incurrió en un caso de “enriquecimiento sin causa” al beneficiarse del material sin cumplir con la obligación de pago. Incluso, en febrero de este año, la propia comuna firmó una conciliación con el proveedor reconociendo la deuda. A pesar de ello, en junio, el alcalde Julio César Llallico detuvo el proceso de pago mediante un memorándum.
La situación se tornó insostenible cuando Coarita se encadenó frente al municipio exigiendo una solución inmediata. Recién al octavo día de la huelga de hambre, Llallico reconoció públicamente la obligación de pago y aseguró que el monto se abonará en una sola cuota. “Estamos cumpliendo con lo que establece la Contraloría. La orden ya está dada”, declaró en entrevista.
Sin embargo, durante la conferencia de prensa donde hizo el anuncio, la presencia de simpatizantes del alcalde complicó la labor de periodistas locales. Entre arengas y aplausos, impidieron preguntas directas sobre la demora y las contradicciones alrededor del caso.
Por su parte, el gerente municipal Juan Antonio Chang, quien presentó su carta de renuncia en medio de la polémica, asumió públicamente la responsabilidad por la demora y pidió no “cargar la culpa” sobre el alcalde. Aun así, Llallico insistió en que no es su despacho el que gestiona directamente los pagos.
Ahora, Fredy Coarita ha señalado que solo levantará su medida de fuerza cuando el dinero esté depositado en su cuenta bancaria. Mientras tanto, la ciudadanía sigue a la expectativa de que el compromiso no quede, nuevamente, solo en palabras.
👉 Dato: La Contraloría advirtió que la deuda debe ser cancelada pues la comuna hizo uso de los bienes. Coarita sostiene que el retraso le ha generado graves pérdidas económicas y complicaciones familiares.










