Lucero Nicole Coca Condori, de apenas 23 años, vuelve a estar en la mira. Su empresa LC & EC Constructora Consultora, creada recién en 2023, acaba de adjudicarse otro contrato millonario: la construcción del nuevo Hospital de Apoyo “Manuel Higa Arakaki” de Satipo, en Junín, por más de 207 millones de soles.
Este nuevo contrato se suma a los más de 300 millones de soles que la misma empresa obtuvo para obras en Trujillo, actualmente bajo investigación de la fiscalía anticorrupción. El detalle que enciende las alarmas es el mismo: una compañía sin trayectoria comprobada, sin registro de personal técnico ni experiencia previa, ganando procesos millonarios.
En Junín, la historia se repite. Aunque al inicio hubo doce postores interesados, solo el consorcio liderado por Coca Condori quedó como único competidor apto. La propuesta técnica obtuvo 98 puntos sobre 100, pese a recibir observaciones y calificar con cero puntos en el criterio de integridad.
Detrás de esta licitación figura Rony Paolo Vejarano Pérez, gerente regional de Infraestructura, quien además presidió la comisión evaluadora. Hasta ahora, ni él ni el gobernador regional Zósimo Cárdenas han aclarado cómo una empresa sin experiencia consiguió levantar una obra de esta magnitud.
Mientras tanto, en Trujillo, la fiscalía revisa reuniones previas entre el entorno de Coca Condori y el gobernador César Acuña. En Junín, el silencio oficial crece junto con las dudas sobre quién respalda a esta joven empresaria, convertida de la noche a la mañana en proveedora de hospitales sin antecedentes ni ladrillos colocados.










