Lo que parecía una madrugada común en el distrito de Quilcas, en la provincia de Huancayo, se transformó en un momento aterrador. Una mujer estuvo a punto de ser asesinada por su pareja dentro de su propia vivienda, pero fue su hijo de apenas 12 años quien logró evitar la tragedia.
El hecho ocurrió alrededor de la 1:00 a. m., cuando Agustín Rodríguez Cárdenas, presuntamente bajo los efectos del alcohol tras participar en una celebración por la fiesta de Santiago, regresó a casa y comenzó a discutir con su pareja, Flor de María Nájera (37). La discusión se tornó violenta: el hombre la golpeó brutalmente delante de sus tres hijos y luego tomó un cuchillo dispuesto a atacarla.
El primero en intervenir fue el hijo mayor, de 15 años, quien intentó defender a su madre pero terminó herido. En medio del caos, el hijo de 12 años tomó una decisión crucial: se aferró al brazo de su padre y logró quitarle el arma blanca, evitando así que se consuma el ataque. El menor de los hermanos, de 8 años, corrió a pedir ayuda a los vecinos.
Una vecina que acudió al llamado también fue atacada. El agresor la golpeó en el rostro, causándole una herida que requirió sutura en el labio.
Minutos después, serenos y agentes de la Policía Nacional llegaron al lugar y detuvieron al hombre cuando intentaba escapar hacia el anexo de Colpar. Ahora, enfrenta una denuncia por tentativa de feminicidio y lesiones contra sus propios hijos. El caso es investigado en la comisaría de San Jerónimo.
Flor de María y sus tres hijos reciben ahora atención médica y psicológica. Vecinos del sector han calificado a los menores como “héroes”, por haber arriesgado sus vidas para salvar la de su madre. “Gracias a mis hijos estoy viva”, declaró entre lágrimas la mujer.
La familia, que vive en condiciones de vulnerabilidad, necesita apoyo urgente. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de Yape al 934022379 a nombre de Hortencia Huarcaya Colonio.










