El Concejo Municipal de El Tambo decidió no prorrogar el convenio que permitía a Pilcomayo disponer sus residuos sólidos en los botaderos tambinos. La propuesta de ampliación por tres meses fue sometida a votación en sesión de concejo y quedó desestimada con seis votos en contra frente a cinco a favor.
El acuerdo inicial, aprobado el 14 de agosto, había autorizado el traslado de 10.9 toneladas de desechos acumulados en Pilcomayo desde mayo. A cambio, ese distrito puso a disposición dos camiones compactadores que operaron durante un mes en El Tambo.
El pedido de extensión fue sustentado por el alcalde de Pilcomayo, Brayan Ninahuanca Pariona, quien aseguró haber cumplido con todas las condiciones exigidas y advirtió que la medida era indispensable para mitigar la crisis ambiental. Sin embargo, la mayoría del concejo tambino no respaldó su solicitud.
La situación se torna crítica si se considera que Pilcomayo sigue bajo emergencia sanitaria, declarada por el Ministerio del Ambiente a través de la Resolución Ministerial N.° 00181-2025-MINAM, debido al colapso de su sistema de gestión de residuos. Actualmente, más de 30 puntos de acumulación de basura permanecen expuestos en la vía pública, con focos de descomposición, olores, insectos y riesgo sanitario para la población.
Ninahuanca adelantó que, tras la negativa, se evalúan alternativas con propietarios de terrenos y otros municipios para disponer los residuos. Mientras tanto, El Tambo también enfrenta sus propias limitaciones: debe atender más de cien toneladas de basura al día con una flota reducida de camiones.
La incertidumbre persiste sobre el destino de los desechos de Pilcomayo, un distrito que, pese a la declaratoria de emergencia, sigue sin un espacio adecuado para manejar sus residuos y que hoy enfrenta un panorama aún más incierto.









