El presunto asalto ocurrido el pasado 3 de septiembre en Villa Esmeralda, distrito de Locroja (Churcampa), donde seis policías fueron acusados de atacar a un grupo que transportaba hoja de coca, no habría sido un robo. Así lo aseguró la Empresa Nacional de la Coca (ENACO), que presentó documentos y antecedentes de operativos similares para sostener que se trató de una intervención formal contra el traslado ilegal de coca.
El jefe de ENACO en Huancayo, Javier Pinto, explicó que la institución solicitó el apoyo de la comisaría de Chilca para ejecutar el operativo en el marco de sus labores de control. Según la versión policial, el objetivo era interceptar un cargamento de más de 1.200 kilos de hoja de coca procedente del Vraem.
Para no alertar a los intervenidos, los efectivos —liderados por el alférez Fernando Lapa Socualaya— actuaron vestidos de civil. En la persecución, el suboficial Michael Quispe Limas disparó cinco veces contra las llantas de la camioneta sospechosa, mientras que su colega Jharol Del Valle Acuña portaba un fusil.
Sin embargo, un video grabado por una mujer que acompañaba el cargamento y difundido en redes sociales, donde se observa a los policías armados y sin uniforme, alimentó la versión inicial de que se trataba de un asalto.
La situación se complicó al conocerse que Quispe se encontraba de vacaciones y que el grupo de inteligencia Seincri había sido desactivado días antes. Aun así, tanto ENACO como la comisaría de Chilca insisten en que la intervención fue autorizada y formó parte de un operativo regular.
El caso sigue bajo investigación, pero ENACO recalca que los policías no cometieron un robo, sino que participaron en un procedimiento en el marco del control sobre el traslado ilegal de hoja de coca.










