Han pasado once meses desde que Samir Brannie Pillco Soto, joven cobrador de combi de 24 años, salió a trabajar en la ruta Palián – Chupuro y no volvió a casa. Su ausencia no solo dejó una familia rota, sino que abrió una investigación que hoy revela un entramado marcado por celos, engaños y presunta violencia planificada.
De acuerdo con la Fiscalía y la Brigada Contra la Criminalidad de Huancayo, Samir habría sido víctima de una emboscada. Las pesquisas apuntan a que Saray Joselin Vera Aranda, de 19 años y entonces pareja del joven, lo citó en el anexo Uñas, en El Tambo. Al llegar, un grupo ya lo esperaba. Tras golpearlo, lo subieron a la fuerza a un vehículo y desde entonces no se volvió a saber de él.
El móvil, según las autoridades, fue un conflicto sentimental. William Saúl Poma Sierra, de 27 años y actual pareja de Saray, habría descubierto la relación que ella mantenía con Samir. Por venganza, planificó el secuestro y presunto asesinato del cobrador.
El caso involucra a al menos cinco personas. Tres están bajo detención preliminar: William Poma, señalado como autor intelectual y material; Saray Vera, acusada de tender la trampa; y Alfredo Robinson Sánchez López, de 27 años, presunto cómplice. Otros dos participantes, de nacionalidad venezolana, siguen prófugos.
El pasado 11 de septiembre, el juez Rubén Cesario Guadalupe autorizó el allanamiento de cuatro viviendas en Cullpa Alta y El Tambo. Durante la intervención, fiscales y policías incautaron municiones, autopartes y dispositivos electrónicos que podrían contener información clave.
La madre del joven, Hilda Bertha Soto, mantiene la esperanza de hallarlo, aunque sea sin vida. “La última vez que lo vieron, fue cuando pidió permiso al chofer de la combi para ir a ayudar a su enamorada, luego de eso no se supo más de mi hijo”, repite, mientras la investigación avanza.










