En la última sesión del Consejo Regional de Seguridad Ciudadana, se confirmó que la principal estrategia para reforzar el patrullaje policial en Junín —la entrega de vehículos a la Policía Nacional— aún no se ha concretado debido a retrasos administrativos.
Según el informe del gobernador regional, son 81 los vehículos adquiridos para la PNP, de los cuales 58 ya fueron entregados, pero todavía no pueden entrar en funcionamiento por trámites pendientes de liquidación. En paralelo, se adquirieron 100 motocicletas destinadas al patrullaje, que también están paralizadas.
“El retraso en la asignación de placas, SOAT y la implementación de distintivos y circulinas está en manos de la Policía y de la empresa abastecedora. La responsabilidad de su puesta en funcionamiento recae en ellos”, declaró el gobernador Zósimo Cárdenas.
El mandatario regional aseguró que, tras compromisos asumidos por las autoridades policiales, el mes de noviembre sería la fecha límite para que las 83 camionetas y las motocicletas estén operativas, con el fin de enfrentar la creciente ola de inseguridad en la región.
Actualmente, la falta de unidades móviles limita la capacidad de respuesta de la PNP en varias provincias de Junín, mientras la población demanda mayor presencia policial frente al aumento de delitos.










