El nuevo Hospital de San Martín de Pangoa, valorizado en más de S/129 millones, está próximo a ser entregado; sin embargo, una grave observación podría poner en riesgo su funcionamiento: la falta de interconexión en las redes de desagüe.
Pobladores del distrito han alertado que los buzones instalados en la ciudad no están conectados entre sí, debido a la paralización de la obra de saneamiento que debía complementar la infraestructura hospitalaria.
El exconsejero regional José Villanzana advirtió que el buzón más cercano al hospital actualmente descarga directamente al río que atraviesa Pangoa, lo que podría generar un riesgo de contaminación ambiental si los desechos del nosocomio se vierten sin tratamiento.
“Si el hospital empieza a funcionar sin redes de desagüe operativas, los residuos terminarán en el río. Es un peligro latente para toda la población”, alertó Villanzana.

La obra de mejoramiento del servicio de agua potable y alcantarillado de Pangoa, valorizada en más de S/66 millones, se encuentra paralizada por conflictos con la empresa ejecutora. A esto se suman retrasos en la supervisión, deterioro de infraestructura, problemas por terrenos y fallas en la instalación de tuberías y equipos que impiden su reinicio.
Villanzana señaló que el retraso en esta obra afecta directamente a la población, no solo por la falta de saneamiento en las viviendas, sino también porque pone en riesgo la operatividad del hospital que debía ser el más moderno de la Selva Central.
“No sirve de nada inaugurar un hospital de más de 129 millones si no hay redes de desagüe que garanticen su funcionamiento. Es un proyecto que nace con deficiencias estructurales”, cuestionó.
La preocupación ciudadana crece ante la posibilidad de que la millonaria infraestructura sea entregada sin los servicios básicos garantizados, en una zona donde la salud pública y el medio ambiente podrían verse nuevamente comprometidos.










