El proyecto que el alcalde provincial de Huancayo, Dennis Cuba, presentó como una obra “con presupuesto asegurado” hoy enfrenta un nuevo revés. A seis meses de la firma del contrato con el Consorcio Santa Rosa, el Puente Arequipa tendrá un incremento del 40% en su costo total, pasando de S/ 16 millones alrededor de S/ 22 millones, según confirmó la propia comuna provincial.
Durante la suscripción del contrato, el 20 de mayo, el alcalde aseguraba que los recursos estaban garantizados. Sin embargo, la culminación del expediente técnico “sinceró los costos” y elevó el presupuesto en alrededor de S/ 6 millones.
El gerente de Obras, Ángel Victorio, explicó que las mejoras en la estructura y las adaptaciones para la construcción justifican este aumento, aunque reconoció que, por el alto porcentaje del incremento, la Contraloría General de la República deberá revisar y aprobar los adicionales antes de que se autorice la ejecución de la obra.
“Por tratarse de un incremento significativo, la Contraloría debe evaluar los adicionales y dar luz verde para continuar con el proyecto”, indicó el funcionario.
Este nuevo escenario complica las finanzas municipales. La gestión de Cuba había comprometido S/ 5 millones del presupuesto 2025 y S/ 8 millones del presupuesto participativo 2026, pero con el incremento, ese monto ya no alcanzará.
Ahora, la comuna deberá usar parte del Foncomún y gestionar S/ 2 millones adicionales para cubrir los S/ 22 millones que demandará la ejecución total del puente.
El gerente de Planeamiento, Edgar Ancasi, sostuvo que, pese al alto costo, el proyecto se justifica por su impacto en el tránsito de la zona monumental. Sin embargo, advirtió que este compromiso presupuestal restringirá la posibilidad de ejecutar otras obras durante el 2026.
“Estas obras de gran envergadura reducen la capacidad de inversión del próximo año, pero buscamos priorizar proyectos que beneficien la conectividad de la ciudad”, explicó.
El incremento no solo afecta las cuentas municipales, sino también los plazos. Con la revisión pendiente de Contraloría, el inicio de los trabajos podría retrasarse hasta diciembre, y si se requiere reformular la propuesta, la ejecución volvería a postergarse.
Así, la obra que fue anunciada como “emblemática y con presupuesto asegurado” se convierte hoy en un proyecto más costoso, más lento y con impacto directo en la inversión municipal del próximo año.










