Una investigación policial y fiscal permitió la detención de dos jóvenes presuntamente implicados en la producción y comercialización de pornografía infantil mediante plataformas digitales, en un caso que evidencia el uso de redes sociales y aplicaciones de mensajería para la explotación sexual de menores.
De acuerdo con las diligencias realizadas por la División de Investigación de Delitos Transnacionales de la Policía Nacional, los investigados utilizaban Twitter, Telegram y sistemas de pago digital para ofrecer material ilícito a cambio de dinero. El operativo se ejecutó en el inmueble que ambos alquilaban en el distrito de Huancayo, donde se incautaron celulares, monitores y unidades centrales que ahora son materia de peritaje.
Agentes encubiertos y venta por paquetes
Como parte de la investigación, agentes encubiertos lograron infiltrarse en canales de Telegram que habrían sido administrados por los detenidos. Según información recabada por la Fiscalía, en estos espacios se ofrecía acceso a contenido ilegal bajo una modalidad tarifada.
Los precios variaban según el nivel de acceso: 10 dólares por ingresar al canal denominado “Packs Morritos By Andy”; 15 dólares por el acceso al canal privado “PremiumAndy15”; y un paquete de 25 dólares que incluía el ingreso al canal privado más una videollamada personalizada de 30 minutos, lo que agravaría la imputación penal por el grado de explotación.
Fiscalía continúa investigación
El fiscal Erick Gonzales, de la Tercera Fiscalía Provincial, informó que el caso se encuentra en etapa de investigación y que continúan las diligencias para determinar la responsabilidad penal de los detenidos, así como identificar a otras posibles personas involucradas en esta red digital.
Las autoridades no descartan que existan más usuarios o colaboradores vinculados a la difusión del material, por lo que el análisis del contenido incautado será clave para ampliar la investigación.
El Ministerio Público recordó que la producción, distribución y comercialización de pornografía infantil constituye un delito grave sancionado por el Código Penal, más aún cuando se emplean plataformas digitales para su difusión.










