El Consejo Regional Junín–Huancavelica condenó los calificativos vertidos contra la corresponsal de Panamericana Televisión, Cynthia Mabel Melgarejo, durante una conferencia de prensa.
El Colegio de Periodistas del Perú (CPP), a través de su Consejo Regional Junín–Huancavelica, expresó su rechazo categórico al comportamiento del candidato presidencial Rafael López Aliaga, del partido Renovación Popular, por los ataques dirigidos contra la periodista Cynthia Mabel Melgarejo Alfaro, corresponsal de Panamericana Televisión, durante una conferencia de prensa realizada en Huancayo.
Según el pronunciamiento institucional, ante una pregunta legítima formulada en el ejercicio de su labor periodística, el candidato reaccionó de manera intolerante, descalificando a la comunicadora y atribuyéndole presuntos agravios contra su honra y honor. Incluso, llegó a insinuar que sería intermediaria o vocera de la criminalidad, sin presentar sustento alguno.
Para el gremio periodístico, estas expresiones constituyen una grave falta de respeto al ejercicio profesional del periodismo y un intento de estigmatización de la prensa, afectando directamente el derecho a la información y el rol fiscalizador que cumplen los medios de comunicación en una sociedad democrática.
“El debate público debe sostenerse sobre ideas y propuestas, no sobre ataques personales ni intimidaciones hacia quienes cumplen la función de informar”, señala el comunicado, al advertir que este tipo de conductas son impropias y contrarias a los valores democráticos, más aún en un contexto electoral.
El Colegio de Periodistas del Perú, Consejo Regional Junín–Huancavelica, dejó en claro que no mantiene afinidad ni vinculación con partidos políticos, líderes o personajes de la política nacional o local, y reiteró su condena a toda forma de agresión —verbal, física o de cualquier naturaleza— contra periodistas, en defensa irrestricta de la libertad de expresión.
Asimismo, el gremio denunció los actos de hostigamiento, insultos y amenazas que vienen afectando a periodistas a través de cuentas falsas y campañas de desinformación en redes sociales, prácticas que —advirtieron— buscan amedrentar y desacreditar la labor periodística.










