Lo que empezó como una historia de abandono y precariedad hoy se ha transformado en un ejemplo de solidaridad y cuidado. Madelina Suárez Córdova, de 80 años, fue rescatada de condiciones difíciles en Cullpa Baja junto a su inseparable compañera, la perrita “Peque”, quien nunca se apartó de su lado.
La alerta de vecinos permitió que el equipo técnico del Centro de Acogida Residencial (CAR) San Vicente de Paúl interviniera de inmediato. Tras una evaluación integral, se aprobó su ingreso al albergue, donde actualmente recibe atención médica, alimentación adecuada y un entorno seguro que le devuelve tranquilidad y dignidad.
Pero la historia no estaría completa sin “Peque”. La fiel mascota también fue atendida y desparasitada, y hoy permanece junto a su dueña, compartiendo el mismo espacio y cuidados. La decisión de mantenerlas unidas ha permitido que ambas enfrenten esta nueva etapa con compañía y afecto.
Desde la Sociedad de Beneficencia de Huancayo destacaron que este caso refleja el compromiso con la protección de personas en situación de vulnerabilidad, priorizando no solo la salud y el bienestar de los adultos mayores, sino también el vínculo emocional que mantienen con sus mascotas.
Ahora, Madelina y “Peque” disfrutan de una vida más tranquila y digna, demostrando que, incluso después de momentos difíciles










