Ricardo Chávez Torres, investigado por el asesinato de la joven enfermera, fue trasladado a la Divincri de Huancayo. Su familia exige cadena perpetua y que el proceso judicial no vuelva a dilatarse.
Después de permanecer más de siete años fuera del país, Ricardo Chávez Torres, investigado por el asesinato de la enfermera Lizbeth Daniela Torres Recuay, fue extraditado desde Argentina y ya se encuentra en Huancayo, donde deberá afrontar las investigaciones por el crimen ocurrido en enero de 2019.
El investigado llegó al Perú el pasado 23 de julio y, posteriormente, el 1 de agosto, fue trasladado a la sede de la Divincri de Huancayo. Su retorno se concretó luego de las gestiones realizadas para ubicarlo en Argentina y activar el procedimiento de captura internacional y extradición.
La familia de Lizbeth considera que su llegada al país abre finalmente la posibilidad de que el caso avance hacia una resolución judicial. Patricia Huachipoma Recuay, hermana de la víctima, exige que se aplique la máxima sanción y que el proceso no vuelva a prolongar el dolor de la familia.
Según relató, durante la búsqueda del investigado fueron los propios familiares quienes consiguieron documentación que permitió demostrar que se encontraba en Argentina. Con el apoyo del abogado Johnny Rojas, lograron impulsar las acciones que posteriormente permitieron concretar su extradición.
La familia también cuestionó que no haya sido informada oficialmente sobre el traslado del investigado a Huancayo y pidió que, a partir de ahora, las autoridades aceleren las diligencias pendientes.
EL CRIMEN DE LIZBETH
Lizbeth Daniela Torres Recuay tenía 23 años y había culminado recientemente la carrera de Enfermería. Se preparaba para realizar el Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (Serums) cuando fue asesinada.
El 2 de enero de 2019, la joven salió de su vivienda luego de recibir una llamada telefónica. Al día siguiente, su cuerpo fue encontrado en un cuarto rústico del mercadillo María Valencia, en Chilca.
La joven presentaba múltiples heridas de arma blanca en el abdomen y las extremidades. Las investigaciones también determinaron que se habría intentado simular un suicidio, al dejar un cuchillo entre sus manos.
Ahora, más de siete años después del crimen, el principal investigado ya está en Huancayo. La familia de Lizbeth espera que la extradición marque el inicio de la etapa final de un caso que lleva años esperando justicia.










