Tras la decisión del Consejo Regional de Junín de restringir indefinidamente el acceso al nevado Huaytapallana, las reacciones no se hicieron esperar. El anuncio se dio en medio de una grave advertencia ambiental: el Área de Conservación Regional (ACR) ha perdido cerca del 70% de su masa glaciar, una cifra alarmante que revela el acelerado retroceso de este ecosistema vital para la región.
Frente a este escenario, parte de la sociedad civil y algunas autoridades señalaron como principales responsables del deterioro a los curanderos y maestros andinos, quienes realizaban rituales y ceremonias en la zona. Sin embargo, representantes de este sector rechazaron ser los únicos responsables de la contaminación ambiental.
“La afectación al ACR no es responsabilidad exclusiva de los maestros andinos. También hay malos ciudadanos, operadores turísticos y algunos curanderos inescrupulosos que han atentado contra el nevado”, declaró Gim Cabrera, maestro andino.
El cierre indefinido del Huaytapallana tendrá un impacto económico en este grupo, que durante años desarrolló rituales como pagos a la tierra o celebraciones del calendario andino. No obstante, Cabrera aseguró que respetarán la decisión tomada por las autoridades: “Nuestras ceremonias se trasladarán a otros espacios. Entendemos la gravedad del momento”, afirmó.
A pesar de reconocer que algunos rituales —como los realizados durante el Año Nuevo Andino o el Santiago— han contribuido al deterioro del glaciar, los curanderos también pusieron sobre la mesa un tema que, según advierten, está siendo ignorado por las autoridades: la minería.
“Mientras se prohíbe el acceso para todos, las autoridades guardan silencio sobre la presencia de actividades mineras en los alrededores y dentro de la misma Área de Conservación”, cuestionó Cabrera. Estas actividades, tanto formales como informales, representarían un riesgo ambiental aún mayor para el Huaytapallana.
Actualmente, solo se permite el ingreso con fines científicos al nevado, en un intento por mitigar los impactos y preservar lo que queda de este ecosistema de altura. Sin embargo, los maestros andinos advierten que si no se actúa también frente a la minería, el futuro del Huaytapallana seguirá en peligro.










