En el distrito de El Tambo, un hecho insólito evidencia nuevamente la desorganización en la administración local. A menos de una semana de que culmine su contrato, cien serenos municipales recibieron por fin los uniformes que esperaron durante casi tres meses. Sin embargo, no podrán seguir usándolos: el próximo 10 de julio dejarán de trabajar, al no renovarse sus contratos temporales.
El gerente de Seguridad Ciudadana, Enrique Novoa Gómez, confirmó que estos agentes fueron contratados por un periodo limitado y que no se les renovará de inmediato por “criterios técnicos” del área de Recursos Humanos, que impiden mantener personal bajo contrato continuo durante todo el año. A pesar de ello, reconoció que su labor es crucial para atender emergencias y reforzar el patrullaje en el distrito más poblado de Huancayo.
Como si no bastara con la baja en el número de agentes, el proceso de entrega de uniformes terminó siendo un episodio bochornoso. Recién hace dos semanas, y tras una larga espera marcada por observaciones a la empresa proveedora, los serenos recibieron su indumentaria. El problema: ahora deberán devolverla.
“Si son recontratados, se les volverá a entregar”, fue la solución planteada por el gerente Novoa, quien aseguró que dentro de un mes se abrirá una nueva convocatoria, con la esperanza de reincorporar al mismo personal previamente capacitado.
La medida no solo deja en evidencia una gestión ineficiente, sino que también representa un retroceso en la seguridad de El Tambo. A partir del 10 de julio, el distrito pasará de contar con 204 serenos a solo 104. Una reducción drástica, en medio de una creciente percepción de inseguridad que golpea a los vecinos y revela cómo los errores administrativos terminan afectando directamente a la población.










