Un nuevo caso de presunto abuso policial fue denunciado en Huancayo, luego de que un joven de 20 años, diagnosticado con retraso mental severo y registrado en el Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad (Conadis), fuera intervenido y posteriormente retenido por agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) durante un operativo de control de identidad la noche del jueves en inmediaciones del Mercado Modelo.
Según el relato de la madre, su hijo —quien se dedica al lavado de autos— caminaba por la zona cuando fue interceptado por policías que le solicitaron su DNI. Debido a su condición, el joven no suele portar el documento, ya que lo extravía con frecuencia. Esta situación habría generado que los agentes intentaran trasladarlo a la comisaría para identificarlo, encontrando resistencia por parte del muchacho.
En medio de la tensión, y ante la insistencia de los efectivos, el joven se alteró y mordió la mano de una suboficial. Ello derivó en que fuera conducido a la dependencia policial no solo para confirmar su identidad, sino también bajo acusación de desobediencia y resistencia a la autoridad.
La denunciante aseguró que, al presentarse en la comisaría con el carné de discapacidad de su hijo, algunos agentes se burlaron de su situación y que, además, presenció actos de violencia en su contra. También cuestionó la falta de actuación de la Fiscalía, que mantuvo al joven detenido durante toda la noche del jueves y el día viernes, pese a su condición y a las denuncias de maltrato.
La mujer informó que ya presentó la denuncia respectiva ante la Inspectoría de la PNP, solicitando una investigación sobre las presuntas agresiones y omisiones cometidas. El caso reaviva el debate sobre la capacitación policial para el trato adecuado hacia personas con discapacidad, con el fin de garantizar que los procedimientos no vulneren derechos ni integridad física.










