Una noche de diversión terminó con sorpresa para decenas de jóvenes en El Tambo. La discoteca “La Jora” fue clausurada y multada con 1 UIT (S/ 5,350) tras descubrirse que funcionaba sin el certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE), requisito indispensable para operar.
Lo más preocupante es que el local había tenido un certificado, pero este fue revocado mediante la Resolución de Gerencia Municipal N.° 358-2025-MDT/GM. Aun así, siguió recibiendo a universitarios y jóvenes del valle, exponiéndolos a un evidente riesgo en caso de una emergencia.
Durante la intervención, realizada con personal de fiscalización, serenazgo y efectivos policiales, se constató que dentro del local la fiesta continuaba con total normalidad, sin que la mayoría de asistentes supiera que se encontraban en un establecimiento inhabilitado.
El caso abre nuevamente el debate: ¿cómo un local de gran concurrencia logra seguir operando pese a no cumplir las condiciones básicas de seguridad? La clausura llega tarde, luego de que cientos de personas asistieran durante semanas a un espacio que oficialmente no estaba autorizado.
En una ciudad donde las tragedias por falta de controles ya han dejado huella en el pasado, la pregunta es inevitable: ¿qué pasaría si una emergencia hubiese ocurrido en “La Jora” mientras el local seguía operando fuera de la ley?










