El Zoológico Municipal de Huancayo vuelve a estar en el centro de la polémica. Un reciente informe de la Contraloría General de la República (Informe de Control N.° 024) reveló que persisten serias deficiencias en su funcionamiento, lo que pone en riesgo la continuidad del único recinto de fauna silvestre en el valle del Mantaro.
Entre las principales observaciones figura la falta de actualización del plan de manejo del zoológico, documento clave para su funcionamiento que no se renueva desde el 2009. De acuerdo con la normativa, este plan debe estar vigente y aprobado por el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR). La ausencia del documento podría derivar en la clausura del zoológico.
Jhansell Espinoza, gerente de Servicios Públicos de la Municipalidad Provincial de Huancayo, explicó que ya se ha solicitado una ampliación de plazo para cumplir con esta exigencia. “La necesidad de tener el documento en breve es urgente porque el organismo de supervisión ha advertido el riesgo de cierre del recinto”, indicó.
El informe también cuestiona el estado de las instalaciones. Varias jaulas presentan techos dañados, estructuras debilitadas y filtraciones en áreas sensibles como la cuarentena y el hábitat de felinos. Espinoza reconoció que solo se ha logrado un 60% de avance en las reparaciones y que el resto de mejoras depende de la asignación de mayor presupuesto.
Otro punto crítico es el proceso de desratización y control de enfermedades. La Contraloría alertó que la falta de acciones preventivas habría incidido en la muerte de animales en los últimos años. “Estamos reforzando la atención a los ejemplares más longevos y priorizando el control sanitario”, aseguró el funcionario.
El Zoológico de Huancayo ha enfrentado repetidos cuestionamientos por las muertes de especies y la precariedad en su manejo. Aunque la municipalidad afirma estar trabajando en mejoras, las observaciones no han sido levantadas en su totalidad.
Si no se cumplen con las exigencias del plan de manejo y la rehabilitación de las instalaciones, el recinto podría cerrar sus puertas, dejando al valle del Mantaro sin su único espacio de conservación de fauna silvestre.










