Un hecho alarmante sacudió la tranquilidad del centro poblado de Andamarca, en la provincia de Concepción (Junín), cuando un hombre en aparente crisis mental irrumpió en el puesto de salud del lugar y mantuvo como rehén a una obstetra durante varios minutos.
El ataque se produjo la mañana de este jueves, cuando el sujeto —de unos 40 años— ingresó de manera violenta exigiendo “un equipo para enviar un mensaje urgente”. En su intento, rompió una puerta y tomó a la profesional sanitaria del cuello con un trozo de vidrio, generando pánico entre los trabajadores y pacientes presentes.
Gracias a la intervención del personal médico y de apoyo, el agresor fue reducido sin que la obstetra resultara herida. La Policía Nacional llegó al lugar y trasladó al individuo a la comisaría de Santo Domingo de Acobamba, mientras se evalúa su estado mental y la posibilidad de que reciba atención especializada.
El hecho ha reavivado la preocupación por la seguridad del personal de salud que labora en zonas alejadas y de difícil acceso, donde los centros operan con pocos trabajadores y recursos limitados. En el caso de Andamarca, el puesto de salud es de categoría I-2 y cuenta con apenas cinco profesionales que atienden a comunidades del VRAEM bajo condiciones adversas.
La situación ocurre en un contexto de alta tensión para la zona, donde aún continúa la búsqueda de la docente Luz Lindo Samaniego, desaparecida hace casi dos semanas en Santo Domingo de Acobamba. Ambos hechos reflejan la fragilidad de los servicios públicos y la necesidad de reforzar la atención en salud mental, así como la protección del personal que trabaja en las zonas más vulnerables del país.










