Después de varios meses de tensiones y calles llenas de desechos, las municipalidades distritales de El Tambo y Pilcomayo decidieron restablecer su convenio para el recojo y disposición de residuos sólidos, acuerdo que se aprobó en sesión de concejo con nueve votos a favor y dos en contra, de los regidores Iván Medina y Daniel Campos.
El nuevo convenio tendrá una vigencia de tres meses, tiempo en el que —según explicó el alcalde de Pilcomayo, Brayan Ninahuanca— se buscará conseguir un terreno para la disposición final de los residuos del distrito.
El documento establece que Pilcomayo dotará a El Tambo de dos compactadoras y personal de apoyo, mientras que la comuna tambina permitirá la disposición temporal de la basura en el botadero de Aguas de las Vírgenes.
Cabe recordar que anteriormente se denegó la ampliación del convenio y se rechazaron propuestas de acuerdos tripartitos, lo que generó una grave acumulación de residuos en más de 30 puntos críticos, afectando la limpieza y el ambiente en ambos distritos.










