El vehículo de placa CTV-250, conducido por Evelyn Suárez Camposano (31), quien además sería la cobradora del vehículo, perdió el control en la intersección de la avenida Próceres y el jirón Augusto B. Leguía, arrollando a Deyanira García (21) y a su hijo de tres años mientras compraban empanadas a la comerciante Glorimar Nieves (35), también herida.
Las víctimas fueron trasladadas de emergencia al hospital. La joven madre fue diagnosticada con traumatismo múltiple y lesiones en la columna, mientras que su pequeño permanece en estado de coma en la ciudad de Lima.
La tragedia reveló una alarmante irregularidad: la unidad operaba sin autorización municipal y solo contaba con un SOAT privado, lo que impide cubrir los gastos médicos de las víctimas.
El gerente de Tránsito de la Municipalidad de Huancayo, Jorge Quispe Ávila, confirmó que el vehículo no tenía permiso para brindar servicio público y que la empresa recién había iniciado trámites para formalizarse. Frente a ello aseguró que se ha iniciado un proceso sancionador que podría derivar en multas y suspensión de la ruta.
Sin embargo, el caso ha generado indignación, ya que la conductora fue liberada apenas 48 horas después, mientras la madre y su hijo siguen entre la vida y la muerte.
El funcionario también reconoció que ocho vehículos de la empresa San Juan ya han sido sancionados este año por incumplir normas y variar rutas, sin que se adopten medidas efectivas para impedir que sigan circulando.










