La ausencia de miembros de mesa durante las primeras horas de la segunda vuelta de las Elecciones Generales 2026 se convirtió en la principal incidencia detectada por la Contraloría General de la República en la región Junín, generando retrasos en el inicio de la votación en diversos centros electorales.
El gerente regional de Control de Junín, Víctor Lizárraga, informó que más de 52 auditores fueron desplegados en las nueve provincias de la región para supervisar el desarrollo del proceso electoral, como parte de una intervención nacional que movilizó a más de 2 mil auditores.
Según explicó, las labores de control permitieron verificar que el material electoral llegó oportunamente a los centros de votación supervisados y que, en términos generales, el proceso se desarrollaba con normalidad. Sin embargo, la falta de miembros de mesa impidió que varias mesas de sufragio fueran instaladas dentro del horario previsto.
“Todavía existe ausencia de miembros de mesa para iniciar el proceso electoral. Si bien el horario establecido era desde las siete de la mañana, en algunos locales no se pudo comenzar la atención a los electores debido a que no se completó la conformación de las mesas”, señaló.
La Contraloría realizó un seguimiento especial a las mesas identificadas con código 900K, ubicadas tanto en el Valle del Mantaro como en la Selva Central. Asimismo, verificó la presencia de funcionarios responsables de conducir el proceso electoral, detectando que algunos no se encontraban en sus puestos dentro del horario establecido, situación que fue registrada en las actas correspondientes.
Pese a estas incidencias, en algunas provincias ya se reportaba un importante avance en la instalación de mesas. En Chanchamayo, por ejemplo, locales como la institución educativa Joaquín Capelo alcanzaron el 100% de mesas instaladas durante las primeras horas de la jornada. Un escenario similar se registró en varios locales de Satipo.
Durante las inspecciones también se detectó la presencia de afiches de los candidatos dentro de algunas cámaras secretas. Ante ello, los auditores alertaron al personal electoral sobre el riesgo de que estos materiales puedan ser utilizados para influir en la decisión de los votantes.
“Se ha recomendado que estos afiches sean lacrados y que exista una fiscalización permanente para evitar cualquier posibilidad de inducción al voto”, precisó Lizárraga.
La Contraloría continuará monitoreando el desarrollo de la jornada electoral en toda la región y emitirá los reportes correspondientes sobre las observaciones e incidencias detectadas durante el proceso.










